El día amanece lloviendo. Y mira que odio recoger la tienda de campaña mojada… Pero la previsión dice que no lloverá el resto del día, así que afrontamos la jornada con optimismo.

Tras el diazo de ayer en Las Médulas y quedarnos a dormir en un camping de la zona, hoy haremos una ruta que hice ya hace algún tiempo, pero algo modificada.

Comenzamos en el Castillo de Cornatel, al lado de Villavieja, en el municipio berciano de Priaranza del Bierzo. Solo el sitio, con ruta o sin ella, ya merece una visita. Hace un viento gélido que nos obliga a comenzar con plumífero, guantes, y tapándonos bien las orejas, aunque sepamos que vamos a empezar subiendo fuerte y que en diez minutos nos sobrará todo.

Lo dicho, al poco tiempo de empezar a caminar toca parar para ir sacando ropa. Aunque realmente ya hemos parado unas cuantas veces para echar la vista hacia atrás. Es imprescindible.

Al cabo de un rato de subida comenzamos a ver las Peñas de Ferradillo. Cualquiera que haya pasado alguna vez por la A6 por la zona de Ponferrada las habrá visto y, a lo mejor, hasta se ha fijado en ellas, ya que tienen un perfil dentado muy particular. Sabía que pertenecían a los Montes Aquilianos, pero ahora ya he podido ponerles un nombre más concreto.

El libro por el que nos estamos guiando para hacer esta ruta describe en un punto un desvío apenas perceptible para evitar una escombrera, pero debe ser tan imperceptible que no lo vemos, así que continuamos por un cortafuegos y rodeamos esa escombrera.

Seguimos por una pista que se adentra en un bosque curioso ya que, si te fijas, todo el suelo del bosque está cubierto de enormes piedras cubiertas de musgo. Y por esta cómoda pista, prácticamente llaneando, llegamos a Ferradillo.

Ferradillo es un pueblo peculiar. Está abandonado desde hace tiempo, pero en los últimos años un grupo de personas ha decidido recuperarlo y cuenta ya con algunas casas completamente restauradas.

Curioseamos un poco el pueblo, lo atravesamos y comenzamos a bajar. Al poco rato nos encontramos varios huesos, entre ellos uno que parece un fémur de un animal grande. Poco después nos encontramos a su antigua dueña, una vaca, justo en medio del camino. La verdad es que me impresiona mucho. Está prácticamente comida entera, pero muy recientemente, ya que todavía conserva la cabeza y otros restos de carne sin deshacer. Yo hago un rodeo para evitarla, pero Sergio sí se acerca a verla. Suponemos que habrán sido lobos. Lo que no sabemos es si la habrán matado o si la habrán encontrado muerta y se han dado un festín.

A partir de aquí el camino seguirá todo el tiempo el curso del arroyo de Ferradillo, que habrá que cruzar en varias ocasiones. A veces hay varios caminos, otras el camino es poco perceptible, pero sabiendo que hay que seguir el curso del río, no hay pérdida posible.

Al llegar a Villavieja ya solo nos queda coger la carretera que sube hacia el castillo de Cornatel y seguir admirando su ubicación.

Nos ha dado tiempo a hacer la ruta durante la mañana, así que comemos al terminarla, en “el banco más bonito del Bierzo”. Desde luego, no sé si será el más bonito, pero como restaurante con vistas espectaculares nos sirve perfectamente.

¡Fin de la jornada y a comer!

Más información sobre la ruta

Hicimos esta ruta siguiendo las indicaciones del libro El Bierzo. 50 rutas a pie, de Calecha Ediciones (excepto el tramo que no encontramos).


Datos técnicos

  • Longitud: 10,8 km
  • Fecha de realización: 13/05/2018
  • Desnivel de subida: 560 m
  • Desnivel de bajada: 560 m
  • Punto más alto: 1.256 m
  • Punto más bajo: 749 m
  • Tipo de recorrido: Circular
  • MIDE / Severidad del medio natural: 2
  • MIDE / Orientación en el itinerario: 3
  • MIDE / Dificultad en el desplazamiento: 2
  • MIDE / Cantidad de esfuerzo necesario: 3
→ ¿Qué es el MIDE?

Perfil

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Mapa

cornatel-ferradillo

Información geográfica propiedad del Instituto Geográfico Nacional.