Sabíamos que la ruta que queríamos hacer hoy no era muy larga, así que hicimos algunos recados por la mañana antes de subir hasta el embalse de Cúber. Empezamos a caminar sobre las once y media con un día precioso de cielo azul con algunas nubes. A pesar de ser lunes y no ser un periodo típico vacacional, nos encontramos con más gente desde el comienzo.

Salimos por una cómoda pista completamente llana que rodea el embalse por el oeste. A la vuelta lo rodearemos por el otro lado. El sonido que nos acompaña es el de los cencerros de las ovejas que pastan en las orillas del embalse. Es mi primera vez en Mallorca y, como me suele pasar cuando viajo a zonas con paisaje diferente al que estoy acostumbrada, las vistas que nos rodean me fascinan.

Tras pasar el embalse empezamos a subir de manera muy suave. Realmente todo este tramo es un paseo relajante para disfrutar y empaparse del paisaje que tenemos a nuestro alrededor. A nuestra espalda, la montaña más alta de Mallorca, el Puig Major (1.436 m), de propiedad militar y a la que no se puede subir. De frente vemos desde el principio el destino del día, el Puig de l’Ofre (1.093 m). El camino que estamos siguiendo desde el aparcamiento se corresponde con el GR 221, así que está muy bien señalizado.

Al llegar al coll de l’Ofre nos paramos un poco a disfrutar de la panorámica que nos ofrece. Volvemos a ver el embalse, pero ahora ya desde cierta altura y descubrimos nuevas y abruptas montañas al otro lado del collado. Volvemos a llanear un poco rodeando la montaña dirección sureste hasta llegar al coll d’en Poma, justo al sur de la cumbre, donde empieza la subida de verdad. El camino se convierte aquí en un senderito estrecho, pedregoso y empinado, pero muy bien señalizado a base de hitos.

En algo menos de media hora desde el punto anterior llegamos a la cumbre. El cielo se está cubriendo y nos da algo de rabia no disfrutar de las vistas plenamente. De todas formas, el sitio es para estar un buen rato y admirar el paisaje en todas direcciones. Hay otras dos chicas en la cumbre que se marchan algo antes de que nosotros emprendamos la bajada. La verdad es que el color de las nubes se está poniendo bastante feo, pero la previsión del tiempo no da lluvia, así que somos optimistas. De hecho, poco a poco, parece que comienza a despejar algo.

El primer tramo de bajada, al llevar el embalse de frente, es precioso. No sé cuántas fotos iguales habré hecho, ¡pero es que es imposible dejar de fotografiar semejante espectáculo! A medida que vamos perdiendo altura nos internamos también en un bonito bosquecillo que acabaremos abandonando al tomar nuevamente la pista que nos lleva al embalse.

Embalses de Cúber y Gorg Blau. La nube deja asomar al Puig Major.

Al lado del embalse hay un refugio con una mesa con bancos de madera y decidimos parar a comer allí. El sitio, al pie del embalse, es paradisíaco, pero el frío nos está carcomiendo, así que no tardamos en emprender la marcha de nuevo. Esta vez rodearemos el embalse sobre el muro de la presa y tendremos una mejor vista sobre el Puig Major. En nada, llegamos de nuevo al coche.

Ha sido una ruta sencilla y perfecta para adentrarnos en el paisaje mallorquín de la Tramuntana. La verdad es que nos ha sorprendido muy gratamente. ¡Mañana más!

Más información sobre esta ruta

Para hacer esta ruta seguimos las indicaciones de la guía excursionista Mallorca, de la editorial Rother. También llevamos el mapa Tramuntana Central, de la editorial Alpina.


Datos técnicos

  • Longitud: 11,3 km
  • Fecha de realización: 07/01/2019
  • Desnivel de subida: 380 m
  • Desnivel de bajada: 380 m
  • Punto más alto: 1.093 m
  • Punto más bajo: 739 m
  • Tipo de recorrido: Piruleta
  • MIDE / Severidad del medio natural: 2
  • MIDE / Orientación en el itinerario: 3
  • MIDE / Dificultad en el desplazamiento: 3
  • MIDE / Cantidad de esfuerzo necesario: 3
→ ¿Qué es el MIDE?

Perfil

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Mapa

puig_de_l_ofre

Información geográfica propiedad del Instituto Geográfico Nacional.