He subido ya al Mustallar al menos en un par de ocasiones: desde Piornedo y cresteando desde el Puerto de Ancares, pasando previamente por el Cuiña y el Penalonga. Hice al menos un par de intentos más. En uno desistimos por la niebla y en otro por la cantidad de nieve que había. ¿Cómo será en esta ocasión?

Dejamos el coche al comienzo del empedrado de Piornedo y nos dirigimos callejeando hacia la zona alta del pueblo, donde está la iglesia y se encuentra el panel informativo del comienzo de la ruta. Se empieza a subir desde el principio, no hay margen para un calentamiento. Vemos que hay nubes que probablemente estén cubriendo la parte alta de las cumbres, pero confiamos en disfrutar del resto de la ruta.

Al poco rato de empezar a caminar nos adelantan tres chicos, aparentemente en forma por el ritmo que llevan, pero no muy preparados para adentrarse en una zona de montaña. No llevan mochila, ni agua… Uno de ellos va en zapatillas de andar por la calle, ni siquiera calzado deportivo. ¿Pretenderán subir? Pero nosotros vamos a lo nuestro.

El camino es siempre muy evidente y vamos rodeados casi todo el tiempo del amarillo de los piornos. A ratos es más pedregoso y en otros momentos está cubierto de hierba. En un momento en el que el camino baja para dirigirse a la campa de Camporredondo vemos a los tres chicos parados en mitad de un pedrero a mano izquierda. ¿Qué harán ahí si lo que hay que hacer es cruzar el río y seguir por la derecha?

Esta zona es muy bucólica. Nos cruzamos con un pastor que viene de dejar a sus vacas pastando. ¡Qué a gusto se las ve tumbadas en la hierba!

Seguimos subiendo y al poco rato divisamos ya el collado situado entre el Penalonga y el Mustallar. No podemos decir lo mismo del Mustallar, cuya cumbre está envuelta por una nube. Me temo que nos vamos a quedar sin vistas…

A medida que subimos, los árboles van desapareciendo, el paisaje se vuelve más montañoso y desde aquí vemos ya perfectamente el circo glaciar en el que estamos situados.  En la conocida como cabaña de los Extremeños, o más bien sus ruinas, hacemos una pequeña parada para beber. Mientras tanto, vuelven a adelantarnos los tres chicos de antes, que parece que han reencontrado el camino. Les dejamos alejarse y continuamos. Ya queda poco, pero también lo más duro.

Al llegar a la mallada del Mustallar o golada do Porto nos detenemos un rato para disfrutar de las vistas al otro lado. Lo que tenemos delante es el valle de Burbia, ya en la provincia de León. ¡Qué ganas tengo de hacer también la subida desde ese lado! A nuestra derecha, el Penalonga se ve despejado, pero no ocurre lo mismo con el Mustallar. Nos da un poco de pena, pero ya que hemos llegado hasta aquí, decidimos subir hasta arriba. Nos quedan los últimos 200 metros de desnivel. No hay pérdida posible ya que solo hay que ir siguiendo la valla que delimita las dos provincias. Algún tramo es un poco pedregoso, pero puede evitarse. Mientras subimos, nos engulle la nube.

Como ya sabíamos, al llegar a la cumbre no tenemos vistas. Estamos envueltos en la niebla y hace bastante frío. La parte buena es que sopla mucho menos aire aquí arriba que el que había en el collado. Ya comenté al principio que había estado aquí un par de veces hace años y el ¿marciano? que hay ahora en la cumbre es nuevo. ¡Qué feo! Esta cosa cuenta con el buzón de cumbre y recojo la tarjeta de un montañero que estuvo aquí hace tan solo cuatro días para devolvérsela en cuanto volvamos a casa. Me encanta esta costumbre.

Nuestra intención es dirigirnos ahora hacia el pico Lagos para hacer la ruta circular y nos ponemos a ello. El caso es que en muy poco tiempo la simple niebla pasó a ser niebla meona y poco después lluvia. La ausencia de visibilidad y la posibilidad de encontrarnos zonas rocosas mojadas que no conocemos nos hacen optar por dar la vuelta y bajar por donde habíamos subido.

Cuando llegamos de nuevo al collado han desaparecido las vistas, así que ni nos paramos. La lluvia es cada vez más fuerte. Bajamos a una velocidad endemoniada y para seguirle el ritmo a Sergio a veces casi tengo que trotar. En algún momento la lluvia hace un pequeño amago de parar… pero no más que eso.

Llegamos a Piornedo empapados. Nos habríamos tomado gustosos algo calentito en algún bar del pueblo, pero estaba todo cerrado. ¡Todo! Es cierto que todavía estamos en una situación un poco particular, pero da mucha pena ver una aldea tan bonita tan muerta… Ojalá vaya pronto todo a mejor.

No ha sido nuestra mejor ruta por culpa de la lluvia, pero la subida sí que la hemos disfrutado mucho. Acabamos pasando la tarde en Navia de Suarna y allí ni habían llegado a oler el agua. Cosas de la montaña… ¡Volveremos!

Más información sobre esta ruta

Aunque ya la conocía, el día anterior la revisamos en los libros Guía e rutas dos Ancares, de la editorial Galaxia, y Ancares en coche y a pie, de Calecha ediciones.

Llevamos los mapas del IGN 99-IV (Donís) y 126-I (Candín).

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07/07/2020 05:00
  • Distance Instructions
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Datos técnicos

  • Longitud: 12 km
  • Fecha de realización: 28/06/2020
  • Desnivel de subida: 900 m
  • Desnivel de bajada: 900 m
  • Punto más alto: 1.935 m
  • Punto más bajo: 1.124 m
  • Tipo de recorrido: Ida y vuelta
  • MIDE / Severidad del medio natural: 3
  • MIDE / Orientación en el itinerario: 3
  • MIDE / Dificultad en el desplazamiento: 3
  • MIDE / Cantidad de esfuerzo necesario: 3
→ ¿Qué es el MIDE?

Mapa

piornedo_mustallar

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