Ir sola de ruta no es algo que haga con frecuencia pero, aunque prefiera ir acompañada, hacerlo de vez en cuando no está de más para activar a tope los sentidos. Por supuesto, solo lo hago en rutas que considero sencillas y en las que, salvo sorpresas, a priori no debería tener incidentes.
Hoy voy a hacer uno de los senderos homologados con los que cuenta el concejo de Taramundi, el PR-AS 22 o Ruta de los Molinos, y para ello me dirijo a la población de Bres, a unos 4 km de la capital del municipio. En la propia carretera general a su paso por el pueblo hay un pequeño aparcamiento para dejar varios coches en batería. Subo unos pocos metros ya caminando en dirección a la iglesia y enseguida me encuentro con un panel con información sobre la ruta.
Para salir del pueblo subo por la calle que pasa entre la iglesia y el centro de artesanía y pongo rumbo al sur por una cómoda pista bastante llana. Cuando llevo poco más de medio kilómetro caminando, un cruce señalizado con un poste con flechas me indica que debo desviarme a la derecha y descender hacia el molino de Guxo.



Este es el punto más bajo de la ruta, así que tras cruzar el arroyo de Frou un par de veces, me pongo a subir por un precioso camino. El río se encuentra bastante encajado, por lo que rápidamente lo tengo a varios metros por debajo de mí. A pesar de que el invierno está llegando a su fin, en esta zona tan profunda la primavera ni se asoma todavía, aunque la escasez de verdor en las copas de los árboles se ve compensada por el musgo que lo cubre casi todo. No me resisto a ir tocándolo y comprobando de vez en cuando su esponjosidad.


Vuelvo a cruzar el arroyo y al ir ganando altitud, el bosque deja lugar a los pastizales y empiezo a disfrutar de vistas algo más amplias. También se ha puesto a llover de forma suave y me protejo un poco bajo el paraguas, pero sin dejar de caminar. Llego al núcleo de Cabaza.





A partir de aquí alterno tramos algo llanos con otros de subida. La pista transcurre a un lado del valle. Al fondo se encuentra O Teixo, a donde pretendo ir mañana a hacer otra ruta, así que hoy no voy a llegar hasta allí. Poco a poco el sendero va rodeando el valle y en un último repecho cambio al otro lado y llego al núcleo de Brataramundi, lugar donde disfrutar de la arquitectura tradicional.






Un precioso y cariñosísimo gato gris atigrado forma el comité de bienvenida a Brataramundi. Me agacho para darle un mimo y se me sube a las piernas, trepa hasta lo alto de mi mochila, me da mordisquitos en una oreja y no deja de ronronear. ¡Que no te puedes venir conmigo! Retomo la ruta y camina detrás de mí. No me queda más remedio que acelerar el paso para que, al cabo de un rato, acabe quedándose atrás. Me da mucha pena, pero me consuela saber que no tenía pinta de ser un gato abandonado ni falto de comida. Estaba bien lustroso.


En fin, estos momentos me dan mucha felicidad, pero debo continuar. Brataramundi es el punto más alto de la ruta de hoy, por lo que toca emprender el descenso. En un primer momento todavía puedo contemplar buenas vistas, pero el camino acaba introduciéndose de nuevo en el bosque.


Esta bajada me lleva hasta el arroyo Brañeirú, que cruzo sobre un puentecillo de madera y junto al que se encuentra el molino Viejo, del que solo quedan sus ruinas. Toca subir de nuevo un poquito hasta alcanzar una pista que vuelve a ofrecer bonitas vistas hacia las laderas de los montes cubiertas de bosques invernales. A pesar de lo lúgubre del día, me gusta la estampa.






Cruzo un último arroyo, el Franjoz, y poco después ya estoy en el cruce con un poste alto con flechas por el que pasé a primera hora. Una vez en Bres, antes de ir a la furgoneta, me desvío un momento para acercarme a la Casa del Agua. Se trata de un museo muy interesante lleno de maquetas dedicado al aprovechamiento del agua a lo largo de la historia. Hoy está cerrado, pero por suerte tuve ocasión de visitarlo hace unos años. El edificio en el que se encuentra esta exposición fue la Escuela Hispano Argentina, inaugurada en 1930 y que funcionó como colegio hasta 1987. Me parece un edificio precioso.




Terminada la ruta, ducha calentita en la furgo y a comer a Taramundi con Sergio, que está haciendo un curso y tiene que contarme qué tal. A pesar de la lluvia en algún momento, he disfrutado mucho de esta mañana.
Más información sobre esta ruta
Descubrí esta ruta en la web del concejo de Taramundi. Como ya comenté, es el sendero homologado PR-AS 22. Aunque está señalizada, no lo está tan bien como la ruta del Agua, en este mismo municipio.
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- Distance Instructions
Datos técnicos
- Longitud: 9,4 km
- Fecha de realización: 08/03/2025
- Desnivel de subida: 460 m
- Desnivel de bajada: 460 m
- Punto más alto: 628 m
- Punto más bajo: 297 m
- Tipo de recorrido: Circular
- MIDE / Severidad del medio natural: 1
- MIDE / Orientación en el itinerario: 2
- MIDE / Dificultad en el desplazamiento: 2
- MIDE / Cantidad de esfuerzo necesario: 3
Mapa
ruta_de_los_molinos_de_taramundi
Información geográfica propiedad del Instituto Geográfico Nacional.
Me he reído con lo del gato vampiro 🙂 Curiosamente, los bichiños que nos encontramos en las rutas nos ayudan a recordarlas de entre tantas que hacemos. Y sí, salir de la zona de confort de vez en cuando está muy bien, aunque estamos de acuerdo en que, además del paisaje, lo que engancha de las rutas es compartir el esfuerzo y la experiencia. Gracias por llevarme.
Con decirte que la idea de crear un blog de rutas y llamarlo Gata con botas la tuve en Madeira, en una ruta en la que una gata salida de la nada nos acompañó durante un par de kilómetros… ¡Imagínate si marcan esas experiencias!
Gracias a ti por leerme y comentar.