Estuvimos por primera vez en el Parque Natural de Montesinho en la primavera de 2023. Como siempre, procuré escoger las rutas que mejor se nos adaptaban en aquel momento y la que vamos a hacer hoy es una de las que había descartado. Por una parte, porque había otras que tenían pinta de ser más bonitas y, por otra, porque si el principal atractivo de la ruta es poder ver ciervos, quizás sería interesante volver en otra ocasión en la época de la berrea.
Este fin de semana, con bastante mal tiempo en donde vivimos, hemos decidido pasarlo en esta esquinita de Portugal y entonces, volvió a mi mente esta ruta. Ayer nos dedicamos al turismo en Bragança (muy recomendable) y a última hora de la tarde decidimos venir a dormir a Guadramil para mañana empezar a caminar al amanecer. Al llegar dimos un pequeño paseo por la aldea. Es realmente remota, cerca de nada, pero todavía habitada. Nos cruzamos con un matrimonio mayor, nos saludamos y cuando ya habíamos pasado, nos dice: “aquí só há casas velhas!”. Ni siquiera íbamos disfrazados de senderistas, pero hacía tiempo que no me sentía tan fuera de lugar en un sitio.
Sabemos que para intentar ver animalillos lo mejor es el amanecer o el atardecer. La berrea queda prácticamente descartada porque por la noche no hemos oído nada, pero ya que estamos aquí, a ver qué nos encontramos. El sol sale sobre las siete y media de la mañana y conseguimos ponernos en marcha a las siete.
Hemos dormido en un pequeño aparcamiento en la entrada sur del pueblo y como la ruta comienza en el lado opuesto, lo primero que hacemos es recorrerlo de nuevo. ¡Qué frío hace a esta hora! Cruzamos el río Guadramil y nos ponemos a subir. Enseguida llegamos al desvío donde comienza la parte circular de la ruta, que recorreremos en sentido antihorario. Y enseguida también, Sergio ve al primer ciervo. Pasó muy rápido entre unos matorrales, yo justo estaba mirando hacia otro lado y no me dio tiempo a verlo. ¡Qué rabia!


El rápido ascenso pronto nos ofrece vistas hacia las suaves montañas del Parque Natural de Montesinho y de la sierra de la Culebra, ya que estamos muy cerca de la frontera. En unos dos kilómetros estamos en la zona más alta del día. El camino ancho transcurre en esta parte entre prados salpicados por zonas de matorral, plantaciones de castaños (el gran motor económico de la zona) y pequeños pinares y eucaliptales. El sol empieza a darnos por la espalda, cosa que agradecemos. Miramos en todas direcciones, parece un terreno propicio para los ciervos, pero no vemos nada. ¿Estarán ellos observándonos a nosotros?





La pista por la que vamos desemboca en otra anchísima pista forestal algo fea, para qué negarlo. Seguimos sin ver ciervos, pero sí algunos de sus rastros, como las cortezas de algunos pinos rascadas en zonas a las que solo un ciervo puede llegar.


Por suerte, abandonamos la pista para emprender el regreso por un camino que desciende entre hierbas altas, matorrales y algunos pinos. Y de pronto, otro par de ciervos atraviesa el camino ante nosotros a toda velocidad. ¡Qué tamaño! Más acostumbrados a ver rebecos o cabras montesas, esto no tiene nada que ver. ¡Son impresionantes!




Seguimos bajando parándonos mucho, mirando hacia todas partes, sobre todo en tramos más abiertos, y de vez en cuando conseguimos ver algún ciervo más. También algún corzo. Casi siempre los vemos de forma fugaz, pero hubo tres que pudimos observar un buen rato mientras avanzaban por la ladera del monte vigilándonos a lo lejos.




La última parte de la ruta es casi llana y transcurre paralela a la carretera. Vamos mucho más relajados, felices con lo que hemos visto, aunque no fuese la berrea. Y cuando no contábamos con ver nada más, otros tres ciervos que bebían en el río se escapan corriendo a nuestro paso. Sergio hasta tuvo la suerte de ver un zorro en un momento en el que yo me quedé algo rezagada. Entre ciervos y algún corzo, ¡hemos visto trece en total!


Al no ser la ruta demasiado larga y con lo que hemos madrugado, sobre las diez de la mañana estamos de vuelta en Guadramil con todo el día por delante. ¿Qué podemos hacer? Todavía no lo he comentado en voz alta, pero mi cabecita ya lleva un rato pensando. ¿Y si vamos a Río de Onor a hacer otra ruta?


Más información sobre esta ruta
No quiero engañar a nadie, no es la ruta más bonita del mundo, pero si se trata de ver ciervos, a nosotros no nos defraudó. ¿Suerte? Quizás, quién sabe, solo he hecho la ruta una vez, pero es probable que el madrugón haya sido clave.
Esta ruta es el PR12 Guadramil y la descubrimos en esta web. Aunque en teoría está señalizada, la realidad es que las señales escasean bastante, por lo que es recomendable contar con GPS y/o mapa. La visita al pueblo no está incluida en el track ni en la descripción porque la hicimos el día anterior, pero vale la pena recorrerlo y subir hasta la iglesia.
Para poder editar el track y poder subir un mapa, utilicé la cartografía proporcionada por los amigos del blog Cartografía Digital. ¡Gracias!
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- Distance Instructions
Datos técnicos
- Longitud: 9,8 km
- Fecha de realización: 05/10/2025
- Desnivel de subida: 190 m
- Desnivel de bajada: 190 m
- Punto más alto: 855 m
- Punto más bajo: 691 m
- Tipo de recorrido: Circular
- MIDE / Severidad del medio natural: 2
- MIDE / Orientación en el itinerario: 3
- MIDE / Dificultad en el desplazamiento: 2
- MIDE / Cantidad de esfuerzo necesario: 2
Mapa
Información geográfica: Carta Corográfica de Portugal na escala 1:50 000. Direçao-Geral do Território © 2023
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