Hoy hemos madrugado para intentar llegar a Sistelo a una hora decente en la que ponernos a caminar y la diferencia horaria de Portugal con respecto a España nos ha ayudado un poquito más. Algo antes de las diez de la mañana ya estábamos en marcha.

Sistelo se ha hecho bastante conocido en los últimos tiempos porque a alguien se le ha ocurrido ponerle el apodo de “pequeño Tíbet portugués”. Por desgracia no he estado en el Tíbet y no puedo comparar, pero es cierto que el pueblo está en una zona bastante aislada y pintoresca. Además, cuenta con una amplia red de senderos de todo tipo de distancia y dificultad, lo cual, a las personas aficionadas al senderismo, nos lo hace más atractivo todavía. Hoy vamos a combinar unos cuantos de esos senderos.

Empezamos subiendo y atravesando la zona alta de Sistelo siguiendo el trilho das Brandas de Sistelo. El pueblo está muy cuidado y se le ven pocas casas abandonadas. Impresiona ver que la gente que vive allí mete sus coches por esos callejones empedrados e increíblemente estrechos y empinados. ¡A mí me daría bastante respeto!

En cuanto salimos del pueblo continuamos subiendo por un antiquísimo camino empedrado que recorre una ladera algo pelada. Estamos rodeados de muchos helechos y algunos árboles, pero se nota que esta zona ha sido pasto de incendio hace algunos años. A medida que subimos vamos obteniendo una mejor perspectiva. Pienso que el lugar no está mal, pero que quizás no sea para tanto. ¿Será merecida la fama de esta zona?

Continuamos subiendo sin parar por una suave loma que nos acaba aproximando a un desfiladero. Es tan abrupto que al principio ni vemos el río que transcurre por el fondo, aunque algo más arriba sí que llegamos a divisar un par de cascadas. Ahora sí que nos está empezando a gustar de verdad la ruta. Este tramo junto al cañón es precioso. Qué pena de sol que llevamos de frente y nos va cegando.

Al poco rato llegamos a la primera branda del día, la Branda de Rio Covo. Las brandas son pequeños núcleos en zonas de cierta altitud a los que parte de la población se trasladaba en primavera y verano para cuidar de cultivos y el ganado. Lo opuesto son las invernadeiras, los núcleos donde la gente pasaba el otoño y el inverno. Esta branda en concreto está abandonada, pero todavía hay otras cercanas en uso. Estamos en el punto de mayor altitud del día, a 800 m, y decidimos hacer una pequeña parada para picar algo y retomar fuerzas tras la subida, aunque la verdad es que nos ha parecido muy llevadera.

En cuanto abandonamos la branda nos adentramos en un precioso bosque con inmensos abetos. ¡Qué sorpresa encontrarnos esto aquí! Es pequeño, pero me parece maravilloso.

Seguimos andando, siempre por caminos bastante buenos, hasta llegar a la Branda do Alhal. Esta sí que está en uso todavía y se encuentra en un enclave privilegiado. ¡Qué vistas hay desde este lugar! Hasta ahora no nos habíamos encontrado a nadie, pero aquí sí que vemos a varios grupos de gente que ya están comiendo. Tiene pinta de que han subido por donde nosotros vamos a bajar. Es inevitable pararse un rato para disfrutar de las vistas y hacer un montón de fotos.

Toca ahora bajar en serio siguiendo de nuevo un camino con cientos y cientos años en el que están marcadas en la piedra las rodadas de los carros que antaño pasaban por aquí. Nuestro siguiente destino es Padrão, una aldea también rodeada de bancales y que parece anclada en el pasado. Nos llama mucho la atención el riguroso luto negro que visten las señoras mayores que vemos trabajando el campo.

Poco después de salir de Padrão abandonamos el trilho das Brandas de Sistelo para enlazar con el trilho dos Socalcos de Sistelo. Este camino nos lleva en fuerte descenso atravesando zonas de bosque hasta el río Vez, que cruzamos por la carretera. Hacemos algo más de medio kilómetro por asfalto hasta que abandonamos la carretera para continuar bajando. Hace un rato que empezamos a tener hambre, así que no nos lo pensamos y paramos en medio del camino para comer aprovechando una zona de sol y sombra.

Seguimos bajando hasta alcanzar de nuevo el río, pero esta vez no lo cruzamos, así que… ¡toca subir! Abandonamos el trilho dos Socalcos para enlazar con el trilho do Miradouro da Estrica. Si hasta ahora llevábamos todo el día por la margen sur del río Vez, en la que se encuentra Sistelo, ahora estamos al norte y disfrutamos de una fantástica panorámica hacia Sistelo que mejora a medida que ganamos altitud.

Pasamos por Portela de Alvite y seguimos subiendo sin parar hasta llegar a Estrica. Aquí se encuentra el mirador que da nombre a esta ruta y que realmente vale la pena. Sopla mucho viento, pero al sol se está bien. Volvemos a hacer una buena parada en la que además aprovechamos para hacer uso de unos servicios públicos que había allí mismo.

Al poco rato de comenzar el descenso hacia Sistelo nos encontramos con un matrimonio con un niño de unos diez años en el que todos venían reventados. Los chicos se sentaron y la mujer se acercó a nosotros para preguntarnos si conocíamos la ruta. “É muito difícil!”, nos decía gesticulando mucho. Pobre. La animamos a llegar hasta el mirador, que ya les faltaba poco.

Pero la verdad es que al seguir bajando entendimos por qué se encontraban así. Estamos bajando por un estrecho sendero que serpentea entre los árboles de un bosque y con una pendiente importante. Bajarlo tiene su intríngulis por lo resbaladizo que es, y para subirlo hay que tener buenos pulmones, está claro.

Al llegar de nuevo al río podríamos dirigirnos ya a Sistelo, pero no,  vamos a hacer el último sendero, el trilho dos Passadiços. Es el más sencillo de todos y también el más turístico, el que recorre casi todo el mundo que viene a ver este pueblo. Transcurre junto al río y recorre varias pasarelas de madera. Aquí sí que nos cruzamos a mucha gente. ¡Parece que todo el mundo lo hace en sentido contrario a nosotros!

Pero ahora sí, cruzamos el río Vez por última vez y subimos hasta Sistelo. Antes de volver al coche damos un buen paseo por el pueblo, que vale mucho la pena, y nos tomamos una fresquita cerveja. ¡Cómo hemos disfrutado el día!

Más información sobre esta ruta

Le dimos forma a esta ruta uniendo los siguientes senderos homologados: PR 14 – Trilho das Brandas de Sistelo, PR 24 – Trilho dos Socalcos de Sistelo, PR 27 – Trilho do Miradouro da Estrica y PR 25 – Trilho dos Passadiços. Están señalizadas, pero algunos cruces generan algo de confusión.

Para poder subir un mapa, utilicé la cartografía proporcionada por los amigos del blog Cartografía Digital. ¡Gracias!

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27/10/2020 06:00
  • Distance Instructions
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Datos técnicos

  • Longitud: 13,8 km
  • Fecha de realización: 10/10/2020
  • Desnivel de subida: 913 m
  • Desnivel de bajada: 913 m
  • Punto más alto: 801 m
  • Punto más bajo: 210 m
  • Tipo de recorrido: Circular
  • MIDE / Severidad del medio natural: 3
  • MIDE / Orientación en el itinerario: 3
  • MIDE / Dificultad en el desplazamiento: 2
  • MIDE / Cantidad de esfuerzo necesario: 3
→ ¿Qué es el MIDE?

Mapa

ruta_circular_por_sistelo

Información geográfica perteneciente al Centro de Informação Geoespacial do Exército ©.