Llegamos a Nava del Barco ayer a última hora bajo el diluvio universal. Nos fuimos directamente a un aparcamiento que hay poco después de pasar el pueblo y justo donde se encuentra el panel informativo de la ruta que vamos a hacer hoy. Al poco de parar de llover aparecen un par de furgos más. ¿Nos iremos todos juntos de ruta mañana? Parece que no. Cuando nos levantamos, una de las furgos ya se ha marchado y en la otra todavía no han dado señales de vida.

Hoy vamos a hacer un nuevo sendero homologado por la Sierra de Gredos, el PR-AV 39, que nos llevará a la laguna de la Nava. Se prevé calor, así que antes de las ocho y media de la mañana ya estamos caminando. Comenzamos por una cómoda pista que hasta se podría recorrer en coche ya que hay algunos sitios para aparcar algo más adelante, pero en la Casa del Parque de Hoyos del Espino ya nos habían informado de que la furgo era mejor dejarla en el aparcamiento del principio.

Cuando llevamos algo menos de una hora caminando cruzamos una verja que claramente guarda ganado ya que durante un buen tramo parece que vamos haciendo eslalon entre bostas de vaca. Es casi imposible no pisar alguna. Afortunadamente, algo más adelante las boñigas van repartiéndose algo más y podemos disfrutar del paisaje sin tener que ir mirando todo el tiempo al suelo.

A partir de aquí la ruta está señalizada con algún poste bajo, pero sobre todo, con enormes hitos de piedra. Los hitos de esta ruta no son cuatro piedras mal amontonadas. Son auténticas montañas.

No sabemos si hubo un punto en el que nos despistamos un poco o si los hitos se duplicaron en dos caminos, pero cuando nos damos cuenta, estamos caminando con cierta dificultad por la cantidad de piedras que hay por la orilla derecha del río cuando por la contraria vemos un fantástico camino. Buscamos un sitio cómodo para cruzar el río y cambiamos de orilla. Ahora mucho mejor.

Estamos recorriendo la garganta de La Nava y cada vez se va volviendo más pedregosa y más abrupta. También, casi sin darnos cuenta, vamos subiendo y dejando el río abajo. El río también se va encañonando y podemos disfrutar de numerosas cascadas. Hace calor, sé que a la vuelta hará más, y no dejo de mirar con detenimiento hacia las pozas que forma el río para ver cuál puede ser la buena para darse un chapuzón a la vuelta.

Tras pasar una zona algo llana y verde, acometemos la última parte de la subida. ¡Qué ganas de ver la laguna! Pero, ¡ay!, la llegada a la laguna se vuelve agridulce. Hasta ahora, las únicas personas que habíamos visto en todo el día habían sido una pareja que nos adelantó en mitad de la subida (después los veríamos continuar subiendo, posiblemente hacia el Corral del Diablo). Pero al llegar a la laguna no estamos solos. Hay un grupo de gente acampada y bañándose a gritos.

Rodeamos un poco la laguna por la izquierda para buscar algo de intimidad, algo de silencio y, por qué no reconocerlo, para darme un chapuzón. No llevo traje de baño, pero qué más da. Bañarse en una laguna así, rodeada de semejante circo glaciar, es un placer inmenso. Reconozco que me cuesta pensar que esté permitido, pero no he leído en ningún sitio que no se pueda y sí he visto en algunas guías que recomiendan disfrutar del baño en este entorno… ¡Si alguien conoce la normativa específica que me la pase, por favor!

Laguna de la Nava, con el Corral del Diablo al fondo.

Tras estar un rato secándome al sol, bebemos y picamos algo y emprendemos la bajada. Se baja por donde subimos, así que ya hacemos menos paradas para hacer fotos y nos entretenemos menos. Comemos ya casi abajo del todo, al lado del puente que cruza la garganta de Galín Gómez, a la orilla del río para poder refrescar las cantimploras.

No sé por qué, no tenía grandes expectativas de esta ruta y al final me ha conquistado absolutamente. Probablemente, como suele ocurrir en este tipo de sitios tan grandiosos, las fotos no reflejen la realidad, ya que es imposible fotografiar el sentimiento de sobrecogimiento que generan tanto la garganta como el circo glaciar.

Más información sobre esta ruta

Descubrí esta ruta, como otras muchas, en el blog de Rutinas Varias y utilizamos las indicaciones de la guía excursionista Sierra de Gredos, de la editorial Rother. También nos la recomendaron en la Casa del Parque de Hoyos del Espino. Como curiosidad, la guía nos contó que este circo glaciar aparecía en su libro de geología de COU como ejemplo de circo glaciar perfecto.

Otras rutas en la Sierra de Gredos

Ascenso al Casillas por la Senda del Castañar

Ascensión a La Mira desde El Nogal del Barranco

Ascensión al Morezón desde la Plataforma de Gredos

Garganta de los Infiernos y valle del Jerte


Datos técnicos

  • Longitud: 18,1 km
  • Fecha de realización: 24/08/2018
  • Desnivel de subida: 803 m
  • Desnivel de bajada: 803 m
  • Punto más alto: 1954 m
  • Punto más bajo: 1168 m
  • Tipo de recorrido: Ida y vuelta
  • MIDE / Severidad del medio natural: 3
  • MIDE / Orientación en el itinerario: 2
  • MIDE / Dificultad en el desplazamiento: 3
  • MIDE / Cantidad de esfuerzo necesario: 3
→ ¿Qué es el MIDE?

Perfil

Descarga el archivo .gpx con el track de la ruta

Mapa

laguna_de_la_nava

Información geográfica propiedad del Instituto Geográfico Nacional.