Había leído que para ir a las Berlengas había que reservar el barco con bastante antelación, pero nosotros, al estar haciendo el viaje en furgoneta e ir improvisando bastante, hasta dos días antes no supimos la fecha exacta en que queríamos ir. Intentamos hacer la primera reserva en la compañía que recomendaba la guía de Portugal que llevábamos y, efectivamente, ya no tenían plazas. Al segundo intento, ya con una compañía cualquiera, no tuvimos problema con la fecha aunque sí con el horario. Queríamos salir a las diez y volver a las cuatro y tuvimos que conformarnos con salir a las doce y volver a las seis. Cuestión nada grave, por otra parte.

Al no tener que madrugar llegamos al puerto de Peniche con tiempo. Una vez allí vimos la cantidad de navieras que hay y cómo casi te asaltaban para venderte un billete al no tener los viajes completos. Puede ser que influyese que tampoco hacía el mejor día posible…

No sé por qué, me había creado unas expectativas bastante altas sobre esta isla y conforme el barco se iba acercando, me iba temiendo que no se iban a cumplir. Aquella isla diminuta parecía que no tenía nada, todo se veía marrón.

Tromba do elefante y forte de São João Baptista vistos desde el barco.

Desembarcamos en un diminuto puerto que estaba abarrotado. Más incertidumbre todavía. Con lo poco que me gustan a mí las aglomeraciones… El puerto es tan pequeño y hay tantos barcos, que a veces hasta tienen que hacer cola para atracar. Aquí en el puerto se encuentra el bairro dos Pescadores y una diminuta playa, la praia do Carreiro do Mosteiro.

Salimos del puerto subiendo una buena cuesta y enseguida llegamos a una bifurcación. Decidimos comenzar nuestro paseo por la parte oeste, hacia el mirador Buzinas. El paisaje está completamente pelado pero la costa, tan abrupta, es realmente bonita. A lo lejos, al norte, se intuyen las islas Farilhões-Forcadas entre la niebla.

Continuamos rodeando esta zona de la isla hasta llegar al faro. Queríamos comer ahí, pero una familia que llevábamos delante se nos adelantó. Más tarde nos daríamos cuenta de que fue una suerte, porque al poco tiempo se puso a llover y nos habría pillado en plena comida.

Seguimos nuestro camino rumbo al forte de São João Baptista. Como dije antes, por el camino empezó a chispear, pero la bajada al fuerte no es para hacer con prisas. Una empinada escalera que baja pegada a las paredes del acantilado no es sitio para correr. Bueno, eso… ¡y la de fotos que vamos haciendo!

Para cuando llegamos al fuerte, ya llueve con fuerza. El sitio es realmente curioso. Tiene un albergue, también una cafetería y varios salones muy antiguos. Nadie controla el acceso. En uno de los salones vimos un par de maravillosos sillones con una mesita baja que nos vinieron perfectos para sacar nuestros bocadillos. Eso sí, acercándolos un poco a la puerta, porque allí dentro no había luz. Compartimos salón con un par de niños que jugaban al escondite.

Cuando paró de llover nos dimos un paseo por el fuerte, subimos a la muralla, recorrimos algunos de los pasillos del albergue… Realmente parece que no se ha tocado desde que se construyó, en el S. XVI.

Volvemos a subir las escaleritas para dirigirnos ahora hacia el oeste. Toda la isla está llena de gaviotas, pero esta zona tiene tantos excrementos que huele bastante mal. También tenemos miedo de que vuelva a llover, así que emprendemos el regreso.

Hemos cargado todo el día con un buen mochilón con las toallas de playa, pero al final no nos apeteció bañarnos. Terminamos nuestro paseo casi dos horas antes de la salida del barco, así que nos instalamos en la terraza de una de las cafeterías del puerto comiendo un helado, jugando a las cartas y viendo a los chicos saltar al mar desde el muelle. Al final, aunque al principio tuve mis dudas, sí que disfruté de la isla.

Bairro dos Pescadores y el abarrotado puerto.

Más información sobre esta ruta

Para poder editar el track y poder subir un mapa, utilicé la cartografía proporcionada por los amigos del blog Cartografía Digital. ¡Gracias!


Datos técnicos

  • Longitud: 4,1 km
  • Fecha de realización: 04/09/2018
  • Desnivel de subida: 265 m
  • Desnivel de bajada: 265 m
  • Punto más alto: 81 m
  • Punto más bajo: 2 m
  • Tipo de recorrido: Piruleta
  • MIDE / Severidad del medio natural: 1
  • MIDE / Orientación en el itinerario: 1
  • MIDE / Dificultad en el desplazamiento: 2
  • MIDE / Cantidad de esfuerzo necesario: 2
→ ¿Qué es el MIDE?

Perfil

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Mapa

berlenga

Mapa obtenido en OpenTopoMap.