La ruta de hoy comienza en Leiro, un pequeño pueblo que da nombre al municipio al que pertenece, en plena comarca ourensana del Ribeiro. Nuestra intención es llegar hasta O Carballiño pasando por Pazos de Arenteiro y para ello utilizaremos dos senderos homologados. El primero de ellos es el PR-G 76 o Senda do río Avia, que discurre entre Ribadavia y Pazos de Arenteiro. Nosotros solo haremos el último tramo.

Dejamos el coche en un pequeño aparcamiento público, cruzamos la carretera y atravesamos Leiro. En cuanto el núcleo urbano queda atrás los viñedos se convierten en protagonistas, pero sin desmerecer al antiquísimo camino por el que estamos andando.

En poco más de un kilómetro de recorrido cuesta arriba llegamos a Lebosende y hacemos una breve parada para consultar los paneles informativos de las rutas de la zona. De nuevo atravesamos este pequeño núcleo y seguimos comprobando que estamos en plena zona de Ribeiro. ¡Hay viñas por todas partes!

Poco a poco los viñedos van desapareciendo y nos adentramos en diferentes zonas boscosas. Hay algunas pequeñas áreas reforestadas, aunque predominan los robledales. Es una pena ver que también abundan las mimosas, especie invasora que se está comiendo los bosques autóctonos, sobre todo en esta provincia. Los caminos son siempre anchos, cómodos y perfectamente señalizados.

Poco antes de llegar a Pazos de Arenteiro atravesamos una pequeña aldea abandonada de la que desconocemos su nombre. El tamaño de algunas casas (y de los árboles que ya han crecido dentro) nos impresiona sobremanera y nos entretenemos un rato curioseando. Tras un tramo de bajada, llegamos al río Avia.

En Pazos de Arenteiro termina el PR que hemos estado siguiendo hasta ahora, pero aquí comienzan dos más. Nosotros vamos a hacer el PR-G 79 o Senda do Arenteiro, que nos llevará hasta O Carballiño. Pazos bien merece una visita con calma para disfrutar de su arquitectura tradicional. De hecho, nosotros hicimos una pequeña parada junto a la iglesia para picar algo. Pero todavía nos falta bastante, hay que seguir.

Atravesamos Pazos de Arenteiro en dirección al río Arenteiro entre casas señoriales y viñedos. Desde el puente que cruza el río parte una ruta cortita y con buena pinta denominada Pozo dos Fumes, pero nosotros vamos un poco justos de tiempo y yo llevo algo más de un mes parada por motivos médicos, así que hoy no es día para experimentos. Queda anotada para otra ocasión.

Volvemos a estar en zona de bosque recorriendo preciosos caminos rodeados de antiquísimos muros. ¿Cuántos siglos llevará pasando gente por aquí? Nos hemos alejado del río y no dejamos de subir. Atravesamos Cabanelas, otra pequeña aldea rodeada de viñedos y empezamos a observar, preocupados, que el cielo se está cubriendo. ¡Esperemos que no llueva!

Volvemos a alcanzar el río Arenteiro más arriba y lo cruzamos sobre el puente que se encuentra a los pies de la fortaleza del castro Cavadoso, situado en un tramo espectacular del río. Estamos recorriendo parte de los caminos que unían el Ribeiro con Pontevedra y Santiago de Compostela. ¡Cómo serían aquellos viajes! Poco después de cruzar el río hacemos un pequeño desvío para visitar el castro, aunque no se ve demasiado.

Continuamos recorriendo preciosos caminos que atraviesan bosques y zonas algo más despejadas hasta que llegamos a la aldea de Moldes, donde decidimos parar a comer. Además, han empezado a caer algunas gotitas. No vaya a ser que nos pille la lluvia fuerte con el estómago aún vacío…

De todas formas, parece que esas gotas se han quedado solo en amenaza. Continuamos caminando guiados siempre por las marcas blancas y amarillas, cruzamos de nuevo el Arenteiro en Ponterriza y, poco después, retornamos al río para no volver a separarnos de él.

En este recorrido junto al río hay algún tramo algo resbaladizo y donde no está de más ayudarse un poco con las manos, pero sin mayor complicación. Vemos también un montón de patos e incluso un martín pescador, pero la sorpresa fuerte todavía estaba por llegar.

Llegando a la piscifactoría de O Carballiño, cerca de un área recreativa, vemos algo que se mueve en el agua. ¡Menuda trucha gorda acaba de saltar ahí! Pero seguimos mirando y no era una trucha. ¡Una nutria! Qué forma tan maravillosa de nadar y moverse. Estuvimos viéndola en acción un buen rato. En las zonas donde el río formaba unos pequeños rápidos se movía a toda velocidad, suponemos que intentando cazar algún pez. En otros momentos se quedaba parada en mitad del río con la cabeza fuera mirando hacia todas partes. Cuando buceaba podíamos seguir su rastro por las burbujitas que iba dejando en la superficie y así sabíamos por dónde saldría. Para mí, fue lo mejor del día, y eso que la ruta me gustó mucho.

Después de esa experiencia que me dejó con una sonrisa tonta para el resto del día ya solo nos quedaba llegar a la alameda de O Carballiño, donde se encuentra la parada de taxis. Allí nos tomamos un merecido refrigerio en una terraza antes de coger el taxi que nos llevó de vuelta a Leiro, donde teníamos el coche.

Tras un mes sin apenas moverme por haber tenido que pasar por el quirófano, esta ruta me ha sabido a gloria. ¡Toca empezar a disfrutar del otoño!

Más información sobre esta ruta

En el libro Galicia. Pueblos con encanto y excursiones por sus alrededores, de Sua Edizioak, hablan del tramo entre Pazos de Arenteiro y O Carballiño. Buceando un poco más por Internet encontré la versión hasta Leiro en el blog Roteiros Galegos, aunque ahí la hacen en sentido contrario.

El taxi de O Carballiño a Leiro nos costó 10 €.

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13/10/2020 05:00
  • Distance Instructions
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Datos técnicos

  • Longitud: 18,5 km
  • Fecha de realización: 03/10/2020
  • Desnivel de subida: 703 m
  • Desnivel de bajada: 408 m
  • Punto más alto: 402 m
  • Punto más bajo: 101 m
  • Tipo de recorrido: Travesía
  • MIDE / Severidad del medio natural: 2
  • MIDE / Orientación en el itinerario: 2
  • MIDE / Dificultad en el desplazamiento: 3
  • MIDE / Cantidad de esfuerzo necesario: 3
→ ¿Qué es el MIDE?

Mapa

leiro_o_carballino

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