La verdad es que quizás hoy no calculamos demasiado bien el tiempo, y entre las paradas que hicimos por el camino para echar gasolina, comprar bocadillos y hacernos con una bica (no se puede venir a esta zona y marcharse uno sin ella), no empezamos a caminar hasta las once y media. Por delante nos esperan unos 18 kilómetros y unos caminos que no sabemos en qué estado se encontrarán, ya que lleva un mes lloviendo prácticamente a diario.

Salimos de Parada de Sil por un camino precioso y, como ya nos imaginábamos, bastante lleno de agua. De hecho, no debíamos llevar ni diez minutos caminando cuando me doy la primera culada al pisar una piedra resbaladiza. El otoño está ya bastante avanzado y los caminos completamente tapizados de hojas recién caídas, así que a veces es complicado saber dónde se pisa. De todas formas, todavía quedan suficientes hojas en los árboles como para disfrutar del color otoñal.

Hemos comenzado bajando suavemente, aunque cada vez la pendiente es más pronunciada. Estos primeros caminos transcurren, en general, en medio de bosques, aunque en algún punto conseguimos tener una visión algo más panorámica. Predominan los robles y los castaños, pero la variedad es espectacular.

Habíamos leído que en Entrambosríos había una árbore senlleira, un árbol singular de los más antiguos de Galicia, pero si lo vimos, no estaba identificado. En cualquier caso, casi todos los ejemplares de la zona eran espléndidos. Lo que sí vimos fueron algunos molinos.

A partir de aquí continuamos bajando junto al regato do Batán. Bueno, en el mapa lo denominan regato, pero realmente el agua baja con la furia de un río salvaje e importante. Pero no solo por el río baja el agua, ¡también por el camino! En algunos tramos hasta se forman mini cascadas. ¡Se nota que ya van muchos días lloviendo sin parar!

Esta bajada desemboca casi en el río Sil, pero no vamos a llegar hasta él. Eso sí, estamos en el punto más bajo del día y ahora nos toca una buena subida, así que aprovechamos para beber y picar algo que nos renueve la energía. En este punto, y volveremos a ver más a lo largo de la ruta, hay varios sequeiros. Son construcciones primitivas de dos plantas que se utilizaban para secar las castañas, tan abundantes en esta zona. En la planta baja se hacía una hoguera y en la superior, separada de la anterior por un simple suelo de cañas y madera, se colocaban las castañas que se secaban al calor del fuego.

Al poco rato de subida el bosque se va viendo sustituido por viñedos y empezamos a disfrutar de las primeras vistas hacia el río Sil. En este tramo de fuerte pendiente también pasamos junto a bastantes madroños repletos de frutos. Aprovechamos para comer unos cuantos, claro.

Poco a poco la subida se va suavizando y volvemos a los caminos tradicionales entre muros de piedra tapizados de musgo. Aunque durante la subida habíamos entrado en calor, al estar de nuevo en zona alta volvemos a notar el frío y el viento que hace. En el siguiente punto de interés de la jornada, el mirador de los Balcones de Madrid, el frío es ya casi insoportable. Nos habría encantado comer con estas impresionantes vistas, pero es imposible. Se nota que estamos en la cara norte del cañón porque estamos casi todo el tiempo en sombra. Las nubes que tapan a ratos el sol tampoco ayudan. Decidimos comer en el banquillo de un campo de fútbol que había allí. ¡Menos mal que para cuando empezaron a llegar los jugadores ya estábamos terminando!

Continuamos nuestro camino bien abrigados y apurando un poco el paso ahora que toca una pista cómoda, porque somos conscientes de que no vamos sobrados de horas de luz. ¡Todavía nos queda media ruta!

En el mirador de As Fontiñas, tras echar un ojo de nuevo al cañón del Sil, de repente no tenemos claro por dónde continuar. Hasta ahora la ruta había estado perfectamente señalizada y ni siquiera habíamos tenido que mirar el GPS, pero ahora tenemos un río delante y no vemos por dónde sigue el camino. Hasta que fijándonos mejor, descubrimos que había que cruzar el río. ¡Y vaya río! Probablemente, durante casi todo el año aquello no sea más que un arroyo que se cruce de una zancada, pero hoy no. Toca estudiarlo bien y decidir sobre qué piedras pisar. Haciendo algunos equilibrios con la ayuda de los bastones, acabamos vadeándolo sin problema.

Estamos otra vez en la zona alta del cañón y las vistas hacia el Sil vuelven a ser preciosas, pero toca bajar y adentrarnos de nuevo en zona boscosa. Tras cruzar otro regato complicado por el caudal de agua que llevaba y emprender la subida nuevamente, llegamos al cruce que señala el desvío hacia el mosteiro de Santa Cristina. Volvemos a echar cuentas y decidimos ir, pero sin entrar a visitarlo porque la noche se nos puede acabar echando encima.

De nuevo en la ruta, nos topamos con un camino completamente inundado. Ni siquiera inundado, un río se lo había apropiado. Parecía que no había demasiadas opciones, o nos dábamos la vuelta para terminar por carretera o nos descalzábamos para cruzarlo. Al final no optamos por ninguna de las dos y acabamos cruzándolo, pero poniendo bien a prueba el gore-tex de las botas. ¡Prueba superada!

De todas formas, al final sí que acabamos eliminando un tramo del sendero oficial y terminamos por carretera. Solo quedaban 15 minutos para la puesta de sol y no estaba la cosa como para arriesgarse a encontrarnos otro arroyo desbocado.

Ha sido una ruta larga, pero muy, muy bonita. Quizás de las que más me han gustado en la Ribeira Sacra. ¡Y qué bonito es el otoño! Pero por favor, que pare ya de llover…

Más información sobre esta ruta

Esta ruta es el sendero homologado PR-G 98. La encontramos en los libros Galicia. Excursiones por los bosques más bellos, de Sua Edizioak y la guide de randonnées Galice, de la editorial Rother. También consultamos información en la web del Consorcio de Turismo de la Ribeira Sacra.

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20/12/2019

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Datos técnicos

  • Longitud: 18,3 km
  • Fecha de realización: 01/12/2019
  • Desnivel de subida: 845 m
  • Desnivel de bajada: 845 m
  • Punto más alto: 671 m
  • Punto más bajo: 255 m
  • Tipo de recorrido: Circular
  • MIDE / Severidad del medio natural: 2
  • MIDE / Orientación en el itinerario: 2
  • MIDE / Dificultad en el desplazamiento: 2
  • MIDE / Cantidad de esfuerzo necesario: 4
→ ¿Qué es el MIDE?

Mapa

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