Una vez más, escapamos de las lluvias que afectan a todo el noroeste de Galicia yéndonos a la provincia de Ourense, concretamente al concello de Parada de Sil, en la Ribeira Sacra, para hacer el sendero homologado PR-G 177. 

Tras haber hecho una parada por el camino para comprar los bocadillos llegamos a A Fábrica da Luz, una antigua central hidroeléctrica reconvertida en albergue (aunque hoy estaba cerrado). Empezamos a caminar sobre las once de la mañana en fuerte ascenso rumbo a la aldea de San Lourenzo de Barxacova. La primera parte de este tramo de camino atraviesa zona de bosque y después, ya más arriba, viñedos. El cielo está cubierto, pero esta pendiente hace que pronto nos sobren las chaquetas.

En San Lourenzo vemos una indicación que señala hacia unas tumbas antropomorfas, y allí nos dirigimos. La zona está completamente preparada para los visitantes, con paneles informativos y pasarelas metálicas. Lo mejor de todo, las vistas desde allí sobre el río Mao.

Vistas del cañón del Mao desde la necrópolis.

Volvemos unos metros sobre nuestros pasos para continuar la ruta y enseguida llegamos a uno de los platos fuertes del día: el antiguo canal de agua. El sendero transcurre prácticamente sin desnivel por dentro de este canal, aunque nosotros preferimos ir sobre el muro para disfrutar mejor de las vistas y, para qué negarlo, porque es más entretenido. Eso sí, mirando bien dónde ponemos los pies y sin hacer tonterías, que un mal paso aquí puede ser fatal.

Salimos de este canal, de nuevo cuesta arriba, hasta llegar al canal que se utiliza en la actualidad, que sí lleva agua. ¡Y menuda cantidad! Antes de abandonar definitivamente este segundo canal cogemos un desvío, también señalizado, al puente de Conceliñas. No teníamos ni idea de qué nos íbamos a encontrar y la verdad es que nos sorprendió gratamente. Es un inmenso puente medieval donde aprovechamos para hacer una pequeña parada y picar algo. El entorno es precioso.

Continuamos nuestra ruta, ahora hacia la aldea de Forcas y por caminos mucho más llanos, aunque muy encharcados. En algunos tramos avanzamos muy despacio por culpa de los equilibrios que vamos haciendo para no llenarnos de barro hasta los tobillos. 

Al poco rato de pasar por Forcas llegamos a la iglesia de San Mamede de Forcas donde, ahora sí, decidimos parar a comer sentados en un murito. El día continúa nublado, pero a ratos el sol consigue dejarnos ver alguno de sus rayos. Si al empezar el día teníamos miedo de que por la tarde nos pillase la lluvia, consultada de nuevo la previsión, parece que finalmente no va a ser así. ¡Qué bien!

Retomamos la marcha y enseguida llegamos a A Miranda, otra minúscula aldea. Pasamos por delante de la asociación de vecinos, donde oímos voces dentro. Ellos también nos han debido oír, porque enseguida sale un hombre a saludarnos. Nos contó que por allí no pasaba casi nadie, así que tenía ganas de hablar. Nos dijo cuál era su casa y que solo vivían tres personas en toda la aldea. Nos habló de sus gallinas, sus perros, sus viñas y su pequeña bodega… Creo que, si fuera por él, nos habríamos quedado allí a pasar la tarde, pero nos tuvimos que despedir para continuar.  

A partir de aquí comenzamos a bajar. Al principio, muy suavemente, pero después de hacer una pequeña parada en un espectacular mirador junto a una estación eléctrica, la bajada se vuelve dura. Afortunadamente, los caminos son bastante buenos. 

Volvemos a pasar de nuevo por San Lourenzo de Barxacova y nos toca hacer un tramo por carretera. Eso sí, el tener que ir por asfalto queda claramente recompensado por las vistas sobre el cañón del Sil que tenemos desde aquí. ¡Qué bonito! Las torres de alta tensión estropean un poco el paisaje, pero supongo que son necesarias…

Río Sil

Continuamos nuestra bajada en dirección al río Mao atravesando viñedos y aldeas diminutas. Se nota que la primavera quiere abrirse paso y vemos algunos frutales con flores y otros árboles con minúsculos brotecitos. En dos o tres semanas esto estará completamente cambiado.

Al llegar al río Mao comienza uno de los tramos más turísticos de esta ruta. De hecho, mucha gente viene solo a ver esta parte: la pasarela del cañón del río Mao. Se trata de una auténtica obra de ingeniería en madera para hacer accesible al gran público este cañón. Este último tramo es bonito, sí, pero dejamos de disfrutar de la soledad y de la naturaleza en estado puro… Creo que me quedo con otros puntos de la ruta.

Tras este kilómetro de pasarela, llegamos de nuevo al coche. Una vez más, nos quedamos con la maravillosa sensación de haber escogido bien la ruta (tanto por haber venido a una zona sin lluvia como por la ruta en sí) y de haber aprovechado estupendamente este domingo. Las dos horas de coche para llegar hasta aquí han compensado claramente. 

Más información sobre esta ruta

Descubrí esta ruta en el blog Roteiros Galegos, aunque aquí solo hacen el bucle largo y comienzan en la aldea de Forcas. Buceando un poco más por Internet llegué a la web del Consorcio de Turismo de la Ribeira Sacra, donde encontré la ruta entera.


Datos técnicos

  • Longitud: 16,9 km
  • Fecha de realización: 10/03/2019
  • Desnivel de subida: 893 m
  • Desnivel de bajada: 893 m
  • Punto más alto: 846 m
  • Punto más bajo: 228 m
  • Tipo de recorrido: Circular
  • MIDE / Severidad del medio natural: 3
  • MIDE / Orientación en el itinerario: 2
  • MIDE / Dificultad en el desplazamiento: 2
  • MIDE / Cantidad de esfuerzo necesario: 3
→ ¿Qué es el MIDE?

Perfil

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Mapa

cañon_rio_mao

Información geográfica propiedad del Instituto Geográfico Nacional.