Hoy nos ha tocado madrugar porque sabemos que la ruta va a ser larga. Queremos subir a la segunda montaña más alta de Mallorca y no por la ruta tradicional, que será por dónde bajemos, sino por otra algo más larga y compleja para poder hacerla circular.

Al llegar a Lluc dejamos el coche en el aparcamiento del santuario (es de pago, pero no hay otra opción) y nos dirigimos a un bar a comprar pan para los bocadillos. Poco después de las nueve y media ya estamos andando.

Comenzamos subiendo por un precioso y antiquísimo camino empedrado lleno de neveros por el que ya transitaban los recolectores de nieve en el siglo XVII. Toda esta primera parte del camino coincide con el GR 221, así que es muy fácil de seguir. Vamos atravesando un espeso bosque de encinas.

Poco a poco el bosque empieza a clarear y empezamos a disfrutar de las primeras vistas hacia la costa. Cuando los árboles se terminan definitivamente, nos damos cuenta de cuánto nos estaban protegiendo del viento. ¡Qué frío hace ahora!  Aquí la pendiente también se suaviza y un poco.

Algo más adelante nos desviamos unos metros del camino para acercarnos a ver la Casa de Neu d’en Galileu, una inmensa nevera que se conserva en bastante buen estado. Está a la sombra, así que no nos paramos demasiado. Las orejas se nos congelan.

Seguimos subiendo y al llegar al Coll de ses Cases de Neu vemos al Puig de Massanella por primera vez en todo el día. Tiene una pared vertical bastante imponente. De todas formas, el torrent de Comafreda todavía nos separa de la montaña, así que tendremos que perder altitud para cruzarlo antes de acometer nuevamente la subida. En esta zona volvemos a encontrarnos algunos neveros más.

Poco después del Coll des Prat, ya después de haber cruzado el torrent, abandonamos el GR, aunque todavía encontraremos alguna señalización a base hitos o flechas de madera, pero en general en bastante mal estado y rotas. Ahora sí, toca acometer la ascensión final.

En esta fuerte pendiente desaparece cualquier rastro de sendero ya que solo tenemos roca. En algunas ocasiones debemos ayudarnos algo de las manos, pero sin mayores dificultades. Las vistas cada vez son más y más impresionantes.

La cumbre se encuentra en un altiplano, así que los últimos metros ya casi no tienen desnivel. Eso sí, tampoco hay camino y hay que mirar bien dónde se ponen los pies. A medida que nos acercamos, vemos que está llegando un numeroso grupo a la cumbre que ha debido subir por la ruta normal. ¡Menuda puntería! No nos apetece nada meternos en ese bullicio, así que como vamos bien de tiempo, nos paramos un poco a esperar a que se marchen. Cuando vemos que van emprendiendo la bajada, nos acercamos. Ya solo coincidiremos con los últimos rezagados y un chico extranjero que está solo. ¡Qué paz!

El esfuerzo tiene su recompensa.

Una vez en la cumbre del Massanella (1.365 m) es difícil escoger a dónde mirar. Me fascina el paisaje de las islas montañosas. Ver el mar desde lo alto de una montaña es de las cosas más bonitas que hay. Identificamos el Puig de l’Ofre, donde estuvimos ayer. ¡Qué pequeñito se ve! Tras hacernos una buena sesión de fotos y picar algo, nos disponemos a bajar.

El Puig Tomir (1.104 m) y, al fondo, la bahía de Pollença.

Embalse de Cúber y Puig Major (1.436 m)

En esta zona no hay caminos, así que identificamos la dirección en la que debemos ir y vamos buscando las zonas menos incómodas. También hay algún hito que ayuda algo. Atravesamos el Pla de sa Neu y a continuación nos toca una bajada bastante incómoda, con mucha piedra suelta en algunos tramos y con grandes rocas donde tenemos que ayudarnos de las manos. A medida que vamos bajando volvemos a adentrarnos nuevamente en un bosque. Muy bonito, sí, pero con una pendiente importante que nos va machacando los pies. En el Coll de sa Línia termina este tramo de bajada y decidimos parar a comer ya que lo que nos queda es bastante más relajado.

En este tramo que nos queda debemos cruzar una finca privada (¡el 90% de la Sierra de Tramuntana es privado!) y, según la guía que llevamos, pagar un “peaje” de 6 €. El día anterior, charlando con unos paisanos de la zona en un bar y comentándoles la ruta que pensábamos hacer, nos dijeron que probablemente no tuviésemos que pagar porque a la hora a la que llegaríamos ya no habría nadie en la garita. Y efectivamente, así fue. Nos libramos del peaje.

Los últimos dos kilómetros son por asfalto y nos recuerdan las ganas que tenemos ya de quitarnos las botas. Afortunadamente, pasan rápido. Ya en el coche nos cambiamos el calzado, nos abrigamos bien y nos acercamos a visitar el santuario de Lluc. La pena es que al ser temporada baja, a pesar de no ser ni las 5 de la tarde ya está cerrado.

Estamos cansados, pero felices. La ruta ha cumplido ampliamente nuestras expectativas y el espléndido día de sol que hemos tenido ha sido la guinda del pastel.

Más información sobre esta ruta

Para hacer esta ruta seguimos las indicaciones de la guía excursionista Mallorca, de la editorial Rother. También llevamos el mapa Tramuntana Nord, de la editorial Alpina.


Datos técnicos

  • Longitud: 15,1 km
  • Fecha de realización: 08/01/2019
  • Desnivel de subida: 1.040 m
  • Desnivel de bajada: 1.040 m
  • Punto más alto: 1.365 m
  • Punto más bajo: 485 m
  • Tipo de recorrido: Circular
  • MIDE / Severidad del medio natural: 4
  • MIDE / Orientación en el itinerario: 4
  • MIDE / Dificultad en el desplazamiento: 4
  • MIDE / Cantidad de esfuerzo necesario: 4
→ ¿Qué es el MIDE?

Perfil

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Mapa

massanella

Información geográfica propiedad del Instituto Geográfico Nacional.